Susana R. Arenes | Madrid
La gran banca ha roto
la política que seguía hasta ahora con
los comercios y ha empezado a cobrarles por los terminales
que usan para el pago con tarjeta. Caja Madrid y La
Caixa ya lo hacen en función de la actividad
de los TPV y SCH prevé aplicarlo este mismo
mes.
En lo que supone una decisión sin precedentes
que rompe con el esquema de funcionamiento del pago
con tarjetas, algunas grandes entidades financieras
han empezado a exigir a los comercios una tasa por
la instalación, el mantenimiento o el alquiler
de los terminales en el punto de venta (TPV) para
las tarjetas.
La banca española
siempre se ha vanagloriado de no cobrar este servicio,
al contrario que sus homólogos en otros países
europeos. Y lo ha destacado como argumento ante los
comercios cuando les han trasladado sus reiteradas
quejas por las comisiones que les cobran por cada
pago con dinero de plástico.
Ahora todo cambia.
Y este nuevo recargo en principio no supone una rebaja
en las tasas, con lo que eleva el coste de las tarjetas
para los comercios. Aunque, como se encargan de recordar
las entidades, estas tasas dependen siempre de la
negociación bilateral con cada establecimiento
y de otros servicios que tenga contratados.
Caja Madrid empezó
a aplic ar el cargo a finales del año pasado.
Y lo hace de forma selectiva para incentivar el pago
con tarjeta, explica un portavoz. Así, a los
comercios que realizan operaciones por más
de 600 euros al mes les cobra 10 euros mensuales,
mientras que el mantenimiento del TPV les sale gratis
a los que superen este volumen, según el comunicado
que Caja Madrid ha enviado a sus clientes.
En el resto de entidades
de la gran banca, tanto Santander Central Hispano
como La Caixa y Banco Popular han aprobado un nuevo
sistema de tarifas que han comunicado al Banco de
España en los últimos dos meses, según
consta en la web del supervisor financiero. Le trasladan
los precios máximos que pueden cargar, aunque
no los estén aplicando. Si bien, la mera aprobación
ya indica un giro en la política tarifaria.
Santander Central Hispano,
por su parte, prevé aplicar dentro de unos
días una tasa por mantenimiento de 30 o de
5 euros al mes, según un tope mínimo
de 5 operaciones, confirmó la ent idad. Mientras,
La Caixa, aunque ha enviado las tarifas al Banco de
España, afirma que no las aplica y sólo
cobra por los terminales inactivos (20 euros al mes
a los tres meses sin uso). El Popular también
asegura que no está exigiendo aún el
cobro. Y el BBVA queda como el único de los
grandes que de momento no prevé este recargo.
Con estas medidas selectivas,
la banca quiere rentabilizar los terminales poco activos.
Protesta porque lo comercios suelen tener varios para
no usar más que uno.
Pero su decisión
no hace más que echar más fuego al conflicto
con los comercios, que hace un año denunciaron
ante el Tribunal de Defensa de la Competencia a los
tres sistemas de tarjetas por comisiones 'abusivas'.
La Confederación
Española de Comerciantes (CEC), uno de los
denunciantes, critica duramente las medidas. Su portavoz
José Santaolaya señala que 'es un paso
más en el enfrentamiento' y teme que 'se generalice
este cobro'. Fuentes de los medios de pago rechazan
que se convierta en una tendencia.